sábado, 26 de enero de 2008

Mundo Industrioso


Se podría tratar de uno de esos pasatiempos consagrados a identificar las ocho diferencias entre uno y otro dibujo, y sin embargo son muchas más, y a la vez solo una, pero que como los errores, es de concepto.

La industria occidental y la china apenas sí persiguen diferentes objetivos. La competitividad, la cuota de mercado marcan la pauta, y el beneficio por encima de todas las cosas... Pero mientras que unos construyen sin parar (teóricamente el futuro) a costes cada vez más irrisorios, los otros nos las vemos negras para reciclar tanto cachivache.

¡Qué rayos! Apaguen el aparatejo este y váyanse a dar una vuelta por ahí, a disfrutar del aire libre mientras eso todavía sea posible. Porque si no le ponemos remedio, muy pronto al muñequito de contar las fechas de Érase una vez el hombre se lo podrían engullir tantas y tantas basuras que generamos.

Además, está bien sentarse al ordenador un rato, de vez en cuando, y si no hay nada mejor que hacer, pero el espíritu también tiene hambre de otras diversiones, y no siempre se puede comer de latas.

Ea, lo dicho. Que nuestros ancestros sabían reconocer a las aves de lejos por su forma de volar, estorninos, vencejos, grajos, mirlos, y nosotros al respecto no nos comemos un colín... Tanto que ponemos al ecosistema por testigo de nuestras más nobles e intrinsecas intenciones.