viernes, 25 de enero de 2008

La tan temida crisis


Las bolsas se desploman, el índice Dow Jones pierde tropecientos puntos en una sola jornada y el Ibex acaba en cachitos... Enseñando sus vergüenzas.
La economía occidental, cada vez más atenazada por los precios de las materias primas, y especialmente el petróleo, van con la lengua fuera y ya no pueden más.
Es el preludio de la crisis, o mejor dicho, sus primeros pasos sin el tacatá.

Todo ha subido un euro, desde lo grande a lo pequeño. Me refiero, a todo aquello de lo que nos enteramos y aún somos capaces de echar la cuenta, que de lo demás habrán sido unos cuantos más.
Pero no hay que hacerse mala sangre por ello, ni ser catastrofistas. Si no se llega a fin de mes con los actuales salarios, no hay que desesperarse. Alguna solución habrá. Una buena idea al respecto sería hacer los meses más cortos. De 25 días, por ejemplo.
Ya puestos, si Mahoma no va a la montaña, que la montaña vaya a Mahoma. ¿No fue él mismo, Mahoma, el que dijo que al lado de la dificultad siempre está la facilidad?

Se trata solamente de replantearnos un poco nuestro día a día. Como nuestros amigos, entrecomillado lo de amigos, del dibujo, que bien se ve que tampoco pierden el tiempo.