viernes, 1 de febrero de 2008

Ancianos Culturistas


Internet ha transformado la cultura haciéndola más accesible, pero también se ha traído consigo de la mano el plagio de obras y el pirateo. La duda por tanto, sobre si la enriquece o la empobrece, es un tema sobre el que me gustaría profundizar.
Lamentablemente no ha lugar para ello. El tiempo pasa y las modas se van sucediendo, por lo que nada en este mundo puede considerarse lo suficientemente estable.
Sería un largo divagar, y he llegado a la conclusión de que en este blog ya se divaga bastante (si bien, por lo general, eso es lo que se suele hacer en los blogs).
Qué leñe, divaguemos mientras podamos.
Luego, como iba diciendo, si las nuevas ideas borran a las preexistentes, cada vez más atropelladamente... ¿A que carta debemos quedarnos?
Muy sencillo: Tranquilidad y buenos alimentos. Opinión que muy seguramente compartirán los dos ancianos del dibujo.
Y es que la tercera edad, por más que ahora sean multitud, y ya no se les valore ni se les tenga por tan sabios como antes, todavía siguen sabiéndoselo montar.
Y, quiérase o no, siguen siendo los amos. No en vano dice el refrán, a esta vida con nada vinimos y nada nos llevamos, todo es prestado, pero en verdad que tampoco estaría de más el añadirle, con toda justicia, que todo lo que tenemos es heredado.
Sí. Para empezar, a ellos les debemos el gran privilegio de estar pisando esta tierra de inmemoriales raigambres. Que no es ninguna bagatela, precisamente...
Aunque esto no viene a decir que su legado sea incuestionable.
Pero el tópico de que cada generación lo va haciendo mejor que su predecesora, y que construye sobre lo ya edificado, tampoco estoy yo muy seguro de que sea una verdad tan de creer a pies juntillas.
Después de todo, hasta el ADN mismo de nuestras células no es sino una copia pirata de el del austrolapithecus.