domingo, 23 de diciembre de 2007

¿La Navidad un camelo?


Otro año más el "gordo" ha vuelto a pasar de largo. De nada ha servido el comprar boletos y participaciones de todos los tamaños y colores. La provincia de Ourense está gafada y así seguirá per secula seculorum.
Y este año sobre todo ha sido más frustrante, viendo el ambiente navideño que se palpaba por las calles, y como hasta entrañables grupos de niños cantando villancicos, habían dejado oír sus voces al paso por las calles peatonales de la ciudad. Pero, lo que es los del colegio de San Ildefonso, ni una nota han salido de sus gargantas que pudiera tener repercusión alguna en los corazones, o mejor dicho en los bolsillos, de los vecinos.
No importa que las fórmulas matemáticas y estadísticas tengan la clave para explicar esta sequía (hablando de sequías), el hecho es que jamás llueven los millones por esta tierra.
Somos como Cuenca, Teruel, nuestra hermana Lugo, Zamora, Soria, Ciuda Real, Jaén... La lista es larga. Solo nos llega el protagonismo cuando se trata de las desgracias. De las desgracias y de las barbaridades.
Resta pues, por lo tanto, hacer de tripas corazón y reciclar las perdidas esperanzas con la vista puesta en el sorteo del niño. Pese a que, no sé yo, tratándose esta de una de las provincias con el índice de natalidad más bajo del país, y hasta del planeta, el panorama no invita a hacerse muchas ilusiones.
Sea como sea !Suerte! y, ánimo, que lo importante es la salud.